Apoyando a Love Mercy: transformando la atención sanitaria en el norte de Uganda
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En Ancient + Brave, desde nuestros inicios, hemos buscado equilibrar propósito y rentabilidad, con el compromiso de generar un impacto positivo tanto en las personas como en el planeta. Como orgullosos miembros de % for the Planet, nuestra misión nos ha llevado a crear alianzas significativas, y nos emociona poder compartir este camino contigo.
Si nos has seguido en los últimos años, sabrás lo profundamente arraigado que está nuestro compromiso con la Love Mercy Foundation y el extraordinario trabajo que realizan en el norte de Uganda. Su impacto es verdaderamente transformador.
Si eres nuevo en nuestra comunidad, te invitamos a seguir leyendo para descubrir la inspiradora historia que hay detrás de esta fundación.

La historia de Love Mercy
Love Mercy nació en 2010 de la mano de los corredores olímpicos Eloise Wellings y Julius Achon, con una misión clara: empoderar a las comunidades del norte de Uganda y generar un impacto real y duradero. Detrás de la fundación hay dos historias tan distintas como inspiradoras.
Eloise siempre soñó con competir en los Juegos Olímpicos, pero el camino no fue sencillo. Tras sufrir 13 fracturas por estrés y perderse tres ediciones de los Juegos, su sueño parecía desvanecerse. Aun así, decidió seguir adelante. Con el apoyo de su entrenador, llegó a Portland, Oregón, donde comenzó a entrenar… y donde conocería a Julius.
Con el tiempo, Julius le compartió su historia. Cuando tenía solo 11 años, fue secuestrado por el Ejército de Resistencia del Señor (LRA) y obligado a luchar como niño soldado. Logró escapar y reencontrarse con su familia. Correr se convirtió en su vía de escape, llevándolo a competir en dos Juegos Olímpicos y a alcanzar récords mundiales. Pero fue un momento, años después, el que cambiaría todo.
En 2003, durante una de sus carreras, encontró a 11 niños huérfanos durmiendo bajo un autobús. Sin pensarlo, los llevó con su familia, que vivía en un campo de refugiados en Lira. Años más tarde, cuando Eloise y su marido visitaron Uganda en 2009, Julius y su familia ya cuidaban de 18 niños.

El desarrollo de los proyectos de Love Mercy
En 2012, poco antes de clasificarse para los Juegos Olímpicos de Londres, Eloise viajó a Uganda, donde pasaba las mañanas entrenando junto a Julius. Durante ese tiempo, conoció a las 750 mujeres que formaban parte del programa Cents for Seeds, una iniciativa que combinaba talleres agrícolas con un sistema de ahorro y préstamo comunitario (VSLA), ofreciendo a las mujeres herramientas reales para construir su propio sustento.
Ese mismo año, en agosto, recién regresados de los Juegos Olímpicos de Londres, el equipo se reunió para la inauguración oficial del Kristina Health Centre (KHC), nombrado en honor a la madre de Julius, que falleció en 2004. Su muerte, evitable con acceso a atención médica adecuada, puso de manifiesto la urgente necesidad de mejorar la infraestructura sanitaria en la región.
El KHC se convirtió rápidamente en un punto de referencia para la comunidad. Desde el primer momento, comenzó a atender pacientes, proporcionar medicamentos esenciales, ofrecer primeros auxilios y administrar vacunas. Fue un momento cargado de emoción, el inicio de un cambio real y duradero.
Desde entonces, Love Mercy ha seguido ampliando estos proyectos transformadores, apoyando a las comunidades del norte de Uganda con acceso a ingresos sostenibles, alimentos y agua.

El impacto de nuestro compromiso
El Kristina Health Centre ya ha tenido un impacto extraordinario. Con un equipo cualificado, ha atendido a más de 75.000 pacientes y ha asistido de forma segura el nacimiento de más de 1.500 bebés. El centro ofrece atención médica esencial, servicios de salud materna, vacunación y tratamiento de enfermedades prevenibles.
En una región donde el acceso a la atención sanitaria es limitado, el KHC se ha convertido en un verdadero salvavidas para miles de familias que, de otro modo, no tendrían acceso a asistencia médica.
Sin embargo, en casos de emergencia, los pacientes aún deben recorrer hasta dos horas para llegar al hospital más cercano en Lira, un tiempo que muchos simplemente no tienen.
Por eso, nos sentimos profundamente orgullosos de apoyar la siguiente fase de su evolución: la transición del KHC a una clínica de Nivel 4, equipada con un quirófano completo.
Gracias a vuestras compras, en 2024 donamos un total de 72.150 £ para contribuir a este objetivo. Además, ampliamos nuestro compromiso, aplicando de forma retroactiva nuestra aportación del 2% correspondiente a 2021–2023, duplicando así nuestra contribución inicial. Esta donación adicional permitirá no solo completar el equipamiento del centro, sino también cubrir costes esenciales como el funcionamiento diario y los salarios del equipo médico.
Con esta ampliación, el KHC podrá ofrecer cirugías de emergencia, atención materna especializada y servicios pediátricos, garantizando que las personas más vulnerables reciban la atención que necesitan.
El impacto de este proyecto es verdaderamente transformador. La nueva fase incluirá un quirófano, una unidad neonatal (NICU), una maternidad ampliada, alojamiento para pacientes, laboratorio, clínica dental y espacios para el personal y los pacientes.
Lo más importante: eliminará la necesidad de realizar largos y peligrosos desplazamientos para recibir atención crítica, salvando innumerables vidas. El crecimiento del centro, junto con los proyectos en marcha de la fundación, representa un cambio profundo en el bienestar de comunidades enteras.
Este noviembre volveré a Uganda para ver de primera mano el impacto de estas iniciativas y cómo estamos contribuyendo a un futuro donde la atención sanitaria de calidad no sea un privilegio, sino un derecho fundamental.
Mientras tanto, te invitamos a descubrir más sobre el trabajo de Love Mercy o a contribuir a esta causa a través de su web:
https://www.lovemercyfoundation.org/our-story
Gracias por acompañarnos - vuestro apoyo hace posible este impacto.